Ir al contenido principal

El verdadero valor de una persona

 El verdadero valor de una persona

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

(Romanos 5:8-9).


Cristo y él crucificado debiera llegar a ser el tema de nuestros pensamientos, debiera despertar las más profundas emociones de nuestra alma. 

Los verdaderos seguidores de Cristo apreciarán la gran salvación que él logró para ellos; y dondequiera que él los guíe, ellos lo seguirán.


 Considerarán un privilegio llevar cualquier carga que Cristo pueda colocar sobre ellos. Es sólo por medio de la cruz como podemos estimar el valor del alma humana. 


Es tan grande el valor de los hombres por quienes Cristo murió que el Padre está satisfecho con el precio infinito que él paga por la salvación del hombre al entregar a su propio Hijo para morir por su redención. ¡Qué sabiduría, qué misericordia y qué amor en su plenitud se manifiestan aquí! El valor del hombre se comprende sólo al ir al Calvario.

 En el misterio de la cruz de Cristo podemos estimar el valor del hombre.


¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe... Se necesita una fe que persiste y prevalece.


La abnegación y la cruz se encuentran directamente en el camino de cada seguidor de Cristo. La cruz es lo que se opone a los afectos naturales y a la voluntad. Si el corazón no está completamente dedicado a Dios, si la voluntad y los afectos y los pensamientos no se someten a la voluntad de Dios, se fracasará en cumplir los principios de la verdadera religión y en ejemplificar en la vida la vida de Cristo.


Los seguidores de Cristo debieran valorar las almas como él las valoró. Debieran centrar sus intereses en la obra de su amado Redentor, y debieran trabajar por salvar lo que él ha comprado con su sangre, con tan alto sacrificio. 


¿Qué es el dinero, las casas y las tierras en comparación con una sola alma?


Cristo hizo un pleno y completo sacrificio, un sacrificio suficiente para salvar a cada hijo e hija de Adán que muestre arrepentimiento ante Dios por haber transgredido su ley, y manifieste fe en nuestro Señor Jesucristo. 


Pero, a pesar de que el sacrificio fue amplio, muy pocos llevan una vida de obediencia para alcanzar esta gran salvación. Pocos están dispuestos a imitar sus admirables privaciones, soportar sus sufrimientos y persecuciones, y compartir su agotador trabajo para traer a otros a la luz. 

Muy pocos siguen su ejemplo en ferviente y frecuente oración a Dios pidiendo fuerzas para soportar las pruebas de esta vida y cumplir sus deberes diarios. Cristo es el Capitán de nuestra salvación, y por sus propios sufrimientos y sacrificio ha dado ejemplo a todos sus seguidores de que la vigilancia y la oración y el esfuerzo perseverante, son necesarios de parte de ellos, para representar correctamente el amor que moraba en su pecho por la raza humana caída.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Señor nos da la libertad

La Liberación de Dios  ¿Alguna vez has pensado esto?: “Dios, hoy me siento mal, he tenido muchos problemas últimamente y me desespero porque a veces pienso que no tienes tiempo para mí… Dios, ¿¿Dios… sigues ahí??" Muchas veces nos llega a pasar la pregunta por la mente, si Dios realmente es capaz de estar atento a todos nosotros, porque en verdad somos muchos en este mundo, que pareciera que está tan ocupado atendiendo problemas más importantes que los nuestros, si esto sucede muy a menudo nuestra confianza en El puede disminuir, al dejar de aferramos a sus promesas. Jesús al venir a este mundo nos advirtió que vendrían pruebas y aflicciones. Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo Dios nunca se olvida de sus hijos, nosotros somos como pequeños pero Dios esta al tanto de cada uno de nosotros, nunca dudes que Dios tiene siempre un propósito. Sus planes siempre serán mejores que los n...

Cadena de Oración Mundial

En ocasiones nuestros miedos bloquean los nuevos horizontes que podemos tener; evitar un mal antes de que se presente, el dejar que el pensamiento negativo nos invada y nos envuelva hasta convertirse en un laberinto sin fin o incluso, permitir que nuestro orgullo deje de permitirnos pedir ayuda.   Jesucristo nos habla de amor, y nos da pistas de la cooperación entre todas las personas, más aún en momentos de necesidad. Por ello, desde los grupos parroquiales de la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Cártama y en unidad con toda persona que desee sumarse a esta iniciativa se le invita a una cadena de oración con la finalidad de acabar con la pandemia del "coronavirus"; así mismo, quienes así lo deseen pueden dar sus muestras de agradecimiento por el motivo que crean oportuno o sencillamente, transmitir entusiasmo para estos momentos.    Queridos hermanos y queridas hermanas: ● A día de hoy la pandemia del “coronavirus” plantea un reto a nivel mundial sin ...

XXXII Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA [Vi salir agua del templo: era un agua que daba vida y fertilidad.] Del libro del profeta Ezequiel 47, 1-2. 8-9. 12 En aquellos tiempos, un hombre me llevó a la entrada del templo. Por debajo del umbral manaba agua hacia el oriente, pues el templo miraba hacia el oriente, y el agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar. Luego me hizo salir por el pórtico del norte y dar la vuelta hasta el pórtico que mira hacia el oriente, y el agua corría por el lado derecho. Aquel hombre me dijo: “Estas aguas van hacia la región oriental; bajarán hasta el Arabá, entrarán en el mar de aguas saladas y lo sanearán. Todo ser viviente que se mueva por donde pasa el torrente, vivirá; habrá peces en abundancia, porque los lugares a donde lleguen estas aguas quedarán saneados y por dondequiera que el torrente pase, prosperará la vida. En ambas márgenes del torrente crecerán árboles frutales de toda especie, de follaje perenne e inagotables frutos. Darán frutos nuevos cada me...