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Entradas

IV Domingo del tiempo ordinario

 PRIMERA LECTURA Lectura de la profecía de Sofonías 2, 3; 3, 12-13 Buscad al Señor los humildes de la tierra, los que practican su derecho; buscad la justicia, buscad la humildad, quizá podáis resguardaros el día de la ira del Señor. Dejaré en ti un resto, un pueblo humilde y pobre que buscará refugio en el nombre del Señor. El resto de Israel no hará más el mal, no mentirá ni habrá engaño en su boca. Pastarán y descansarán, y no habrá quien los inquiete. SALMO RESPONSORIAL Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 R/. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente, hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R/. El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos. R/. Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de e...
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III Domingo del tiempo ordinario

 PRIMERA LECTURA [Los que andaban en tinieblas vieron una gran luz.] *Del libro del profeta Isaías 8, 23b–9, 3* En otro tiempo el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí; pero en el futuro llenará de gloria el camino del mar, más allá del Jordán, en la región de los paganos. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció. Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el botín. Porque tú quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprimía sus hombros y el cetro de su tirano, como en el día de Madián. Palabra de Dios. Te alabamos Señor  SALMO RESPONSORIAL Del salmo 26 R. El Señor es mi luz y mi salvación. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R. Lo único que pido, lo único que busco, es vivir en la casa del Señor toda mi...

II Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA [Te hago luz de las naciones, para que todos vean mi salvación.] Del libro del profeta Isaías (49, 3.5-6) El Señor me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria”. Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo –tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza–. Ahora, pues, dice el Señor: “Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra». Palabra de Dios. Te alabamos Señor  SALMO RESPONSORIAL Salmo 39 R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Esperé en el Señor con gran confianza, él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias. Él me puso en la boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. R. Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos ...

El bautismo del Señor

 ```Inmediatamente después de que Jesús recibió el bautismo, se abrieron los cielos y el Espíritu Santo se posó sobre Él en forma de paloma, y resonó la voz del Padre que decía:``` «Este es mi Hijo amado, en quien he puesto todo mi amor». PRIMERA LECTURA [Miren a mi siervo, en quien tengo mis complacencias.] Del libro del profeta Isaías 42, 1-4. 6-7 Esto dice el Señor: «Miren a mi siervo, a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En Él he puesto mi espíritu para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles; no romperá la caña resquebrajada ni apagará la mecha que aún humea. Promoverá con firmeza la justicia, no titubeará ni se doblegará hasta haber establecido el derecho sobre la tierra y hasta que las islas escuchen su enseñanza. Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llamé, te tomé de la mano, te he formado y te he constituido alianza de un pueblo, luz de las naciones, para que abras ...

Epifanía del Señor

 Introducción Lecturas   ¡Levántate y resplandece, Jerusalén porque llega tu luz!  Primera lectura Lectura del libro de Isaías 60, 1-6 ¡Levántate y resplandece, Jerusalén, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, y su gloria se verá sobre ti. Caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos esos se han reunido, vienen hacia ti; llegan tus hijos desde lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, y estarás radiante; tu corazón se asombrará, se ensanchará, porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti, y a ti llegan las riquezas de los pueblos. Te cubrirá una multitud de camellos, dromedarios de Madián y de Efá. Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso, y proclaman las alabanzas del Señor. Salmo Salmo 71, 1bc-2. 7-8. 10-11. 12-13 R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos ...

II Domingo de Navidad

PRIMERA LECTURA Lectura del libro del Eclesiástico 24, 1-4. 8-12 La sabiduría difunde su propia alabanza, en medio de su pueblo proclama su grandeza. Abre su boca en la asamblea del Altísimo y se engrandece en presencia de su potestad: «Yo salí de la boca del Altísimo y cubrí la tierra como niebla. Puse mi tienda en las alturas y asenté mi trono sobre las nubes. El Creador del universo me dio un mandato, el que me hizo decidió cuál debía ser mi morada. Me dijo: “Establece tu tienda en Jacob, ten a Israel como heredad”. Antes del tiempo, desde el mismo principio me creó, y por toda la eternidad no dejaré de existir. Rendí culto al Altísimo en su morada santa, y así quedé consolidada en medio de Sión. En la ciudad bien amada me concedió descanso, en Jerusalén hago yo resplandecer mi señorío. En medio de un pueblo glorioso he echado raíces, el pueblo que el Señor escogió como heredad, y resido en la congregación plena de los santos. Palabra de Dios Te alabamos Señor  SALMO RESPONSORIA...

Festividad de la Sagrada Familia

 ORACIÓN ```Señor Dios, que te dignaste dejarnos el más perfecto ejemplo en la Sagrada Familia de tu Hijo, concédenos benignamente que, imitando sus virtudes domésticas y los lazos de caridad que la unió, podamos gozar de la eterna recompensa en la alegría de tu casa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.``` PRIMERA LECTURA [El que teme al Señor, honra a sus padres.] Del libro del Eclesiástico (Sirácide) 3, 3-7. 14-17a El Señor honra al padre en los hijos y respalda la autoridad de la madre sobre la prole. El que honra a su padre queda limpio de pecado; y acumula tesoros, el que respeta a su madre. Quien honra a su padre, encontrará alegría en sus hijos y su oración será escuchada; el que enaltece a su padre, tendrá larga vida y el que obedece al Señor, es consuelo de su madre. Hijo, cuida de tu padre en la vejez y en su vida no le causes tristeza; aunque se debilite su razón, te...