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Entradas

XXV Domingo del tiempo ordinario

“ Los últimos serán los primeros ” Primera lectura Lectura del libro de Isaías 55, 6-9 Buscad al Señor mientras se deja encontrar, invocadlo mientras está cerca. Que el malvado abandone su camino, y el malhechor sus planes; que se convierta al Señor, y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón. Porque mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos —oráculo del Señor—. Cuanto dista el cielo de la tierra, así distan mis caminos de los vuestros, y mis planes de vuestros planes. Salmo Salmo 144, 2-3. 8-9. 17-18 R/. Cerca está el Señor de los que lo invocan. Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás. Grande es el Señor, merece toda alabanza, es incalculable su grandeza. R/. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R/. El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones. Cerca está el Señor de los que lo invoca...
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XXIV Domingo del tiempo ordinario

“ ¿No debías tú también tener compasión? ” Primera lectura Lectura del libro del Eclesiástico 27, 30 – 28, 7 Rencor e ira también son detestables, el pecador los posee. El vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de sus pecados. Perdona la ofensa a tu prójimo y, cuando reces, tus pecados te serán perdonados. Si un ser humano alimenta la ira contra otro, ¿cómo puede esperar la curación del Señor? Si no se compadece de su semejante, ¿cómo pide perdón por sus propios pecados? Si él, simple mortal, guarda rencor, ¿quién perdonará sus pecados? Piensa en tu final y deja de odiar, acuérdate de la corrupción y de la muerte y sé fiel a los mandamientos. Acuérdate de los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo; acuérdate de la alianza del Altísimo y pasa por alto la ofensa. Salmo Salmo 102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12 R/. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia. Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alm...

Nueva etapa en la comunidad eclesial

 Saludo a todos los fieles de la Parroquia  Queridos hermanos os saludamos con el afecto del corazón. Hoy, a las ocho de la tarde, queremos compartir con vosotros un momento muy especial en nuestra Parroquia de San Pedro Apóstol. Comenzamos una nueva etapa y queremos hacerlo junto a toda la comunidad. Por eso, os invitamos  a acompañarnos en la celebración de la toma de posesión y a poner juntos este nuevo camino en las manos de Dios, bajo la mirada maternal de nuestra Virgen de los Remedios. Para nosotros, esta misión no significa ocupar un puesto relevante, sino recibir y cuidar a un pueblo. El obispo nos confía esta parroquia y nosotros acogemos esta responsabilidad con ilusión, humildad y el deseo sincero de estar cerca de todos. La Iglesia nos encomienda responsabilidades diferentes, pero compartimos el mismo sacerdocio, la misma llamada y el mismo deseo de vivir nuestro ministerio en comunión. No hay entre nosotros diferencia de dignidad: somos hermanos sacerdotes l...

XXIII Domingo del tiempo ordinario

“ Donde dos o tres están reunidos en mi nombre ” Primera lectura Lectura de la profecía de Ezequiel 33, 7-9 Esto dice el Señor: «A ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel; cuando escuches una palabra de mi boca, les advertirás de mi parte. Si yo digo al malvado: “Malvado, eres reo de muerte”, pero tú no hablas para advertir al malvado que cambie de conducta, él es un malvado y morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre. Pero si tú adviertes al malvado que cambie de conducta, y no lo hace, él morirá por su culpa, pero tú habrás salvado la vida». Salmo Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9 R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R/. Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/. Ojalá escuchéis ...

XXII Domingo del tiempo ordinario

“ Si alguno quiere venir en pos de mí… ” Primera lectura Lectura del libro de Jeremías 20, 7-9 Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; has sido más fuerte que yo y me has podido. He sido a diario el hazmerreír, todo el mundo se burlaba de mí. Cuando hablo, tengo que gritar, proclamar violencia y destrucción. La palabra del Señor me ha servido de oprobio y desprecio a diario. Pensé en olvidarme del asunto y dije: «No lo recordaré; no volveré a hablar en su nombre»; pero había en mis entrañas como fuego, algo ardiente encerrado en mis huesos. Yo intentaba sofocarlo, y no podía. Salmo Salmo 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9 R/. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío. Oh, Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. R/. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R/. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me sa...

XXI Domingo del tiempo ordinario

“ Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? ” Primera lectura Lectura del libro de Isaías 22, 19-23 Esto dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituirán de tu cargo. Aquel día llamaré a mi siervo, a Eliaquín, hijo de Esquías, le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén y para el pueblo de Judá. Pongo sobre sus hombros la llave del palacio de David: abrirá y nadie cerrará; cerrará y nadie abrirá. Lo clavaré como una estaca en un lugar seguro, será un trono de gloria para la estirpe de su padre». Salmo Salmo 137, 1-2a. 2bcd-3. 6 y 8bc R/. Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos. Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque escuchaste las palabras de mi boca; delante de los ángeles tañeré para ti; me postraré hacia tu santuario. R/. Daré gracias a tu nombre: por tu misericordia y tu lealtad, porque tu promesa supera a tu fama. Cuando te invoqué, me escuchaste, acrec...

XX Domingo del tiempo ordinario

“ Ten compasión de mí, Señor ” Primera lectura Lectura del libro de Isaías 56, 1. 6-7 Esto dice el Señor: «Observad el derecho, practicad la justicia, porque mi salvación está por llegar, y mi justicia se va a manifestar. A los extranjeros que se han unido al Señor para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que observan el sábado sin profanarlo y mantienen mi alianza, los traeré a mi monte santo, los llenaré de júbilo en mi casa de oración; sus holocaustos y sacrificios serán aceptables sobre mi altar; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos». Salmo Salmo 66, 2-3. 5. 6 y 8 R/. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Que Dios tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R/. Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, y gobiernas las naciones de la tierra. R/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, qu...