Saludo a todos los fieles de la Parroquia
Queridos hermanos os saludamos con el afecto del corazón. Hoy, a las ocho de la tarde, queremos compartir con vosotros un momento muy especial en nuestra Parroquia de San Pedro Apóstol. Comenzamos una nueva etapa y queremos hacerlo junto a toda la comunidad. Por eso, os invitamos a acompañarnos en la celebración de la toma de posesión y a poner juntos este nuevo camino en las manos de Dios, bajo la mirada maternal de nuestra Virgen de los Remedios.
Para nosotros, esta misión no significa ocupar un puesto relevante, sino recibir y cuidar a un pueblo. El obispo nos confía esta parroquia y nosotros acogemos esta responsabilidad con ilusión, humildad y el deseo sincero de estar cerca de todos.
La Iglesia nos encomienda responsabilidades diferentes, pero compartimos el mismo sacerdocio, la misma llamada y el mismo deseo de vivir nuestro ministerio en comunión. No hay entre nosotros diferencia de dignidad: somos hermanos sacerdotes llamados a colaborar y a poner nuestra vida al servicio de esta comunidad.
Sabemos también que la enfermedad hará que uno de nosotros esté más limitado en algunas tareas. Pero la fragilidad no impide estar cerca, escuchar, acompañar y compartir la fe. A veces, nuestras propias limitaciones nos ayudan a comprender mejor las necesidades y las esperanzas de los demás.
Queremos que nuestra presencia entre vosotros sea sencilla y cercana: anunciar el Evangelio, celebrar la fe, escuchar, acompañar y ayudar a cada persona a encontrarse con Jesucristo.
Una parroquia no la hacen solamente sus sacerdotes. La hacemos todos. Cada uno desde su lugar, con su historia, sus dones y también sus dificultades. Cuando acogemos, perdonamos, ayudamos y nos queremos, hacemos de la Iglesia una verdadera familia.
No sabemos todo lo que nos traerá esta nueva etapa, pero tenemos una certeza: si ponemos a Cristo en el centro y permanecemos unidos, Él nos mostrará el camino.
Os pedimos vuestra oración. Rezad por nosotros, por nuestra fidelidad y por nuestra misión. Nosotros rezaremos por vosotros y por vuestras familias, por vuestras alegrías y también por aquello que cada uno guarda en silencio en el corazón.
Os esperamos esta tarde, a las ocho. Venid, acompañadnos y celebremos juntos este nuevo comienzo con fe, alegría y esperanza.
Que San Pedro Apóstol y la Virgen de los Remedios nos ayuden a vivir esta nueva etapa con un solo corazón y puestos los ojos en Jesucristo.
P. Luis y P. Antonio vuestros sacerdotes
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