Ir al contenido principal

Muerte en un mundo pecaminoso

MUERTE EN UN MUNDO PECAMINOSO.


✍🏻 A. Libres para elegir.

❖ Dios nos creó con la capacidad de elegir libremente. De otro modo, ¿qué sentido tendría que advirtiese a Adán sobre comer o no comer? (Génesis 2:16-17).

❖ La única opción lógica era la obediencia. Sin embargo, apareció el tentador, en forma de serpiente, ofreciéndoles otra opción: la desobediencia. La serpiente misma comía, y no había muerto. Insinuó que Dios estaba poniendo normas caprichosas.


❖ Eva olvidó que, aunque pueda parecer ilógica, la Palabra de Dios es siempre digna de confianza.

Nosotros enfrentamos cada día situaciones similares. Debemos elegir entre confiar en Dios y obedecerle, o desconfiar y desobedecer.


✍🏻 B. ¿Es Dios veraz?

❖ Satanás contradijo abiertamente a Dios, y añadió que sus motivos no eran claros (Gn. 3:4-5). ¿Es Dios veraz? ¿Te está ocultando algo? ¿De verdad desea tu bien?


❖ Eva se sintió en la necesidad de elegir creer a Dios o no. Analizó la cuestión, y dudó de la Palabra de Dios (Gn. 3:6).


— Perspectiva nutricional: “era bueno para comer”


— Perspectiva estética: “era agradable a los ojos”


— Perspectiva lógica: “codiciable para alcanzar la sabiduría”


❖ Dudar de Dios nos puede llevar a argumentar a favor de lo que, en realidad, nos conduce a la muerte.


✍🏻 C. ¿A quién creer?

❖ Satanás contradijo abiertamente la Palabra de Dios: Adán y Eva no podían morir, eran inmortales.


❖ De hecho, ni Eva ni Adán murieron entonces. Pero la muerte llegó (Gn. 3:19). Así que Satanás cambió su estrategia y convenció a la humanidad de que, lo que en realidad es inmortal en la persona, es su alma.


❖ Prácticamente no podemos encontrar ninguna civilización que no piense que tenemos una existencia consciente después de la muerte.


❖ Pero la Palabra de Dios es clara: el alma también muere (Sal. 115:17; 146:4; Ecl: 9:5; Mt. 10:28).


✍🏻 D. La caída.

❖ Al comer del fruto que, suponían, los llevaría a un plano superior del conocimiento, rompieron con Dios y se afiliaron al bando de Satanás. Esto supuso trágicas consecuencias:


— Teológicamente: tuvieron miedo de Dios y se encondieron de Él (Gn. 3:10)


— Socialmente: se acusaron mutuamente (Gn. 3:12)


— Físicamente: sentirían dolor y morirían (Gn. 3:16-17, 19)


— Ecológicamente: el mundo natural se degradaría (Gn. 3:18)


❖ En el momento en el que desobedecieron firmaron su sentencia de muerte. Y esta sentencia pasó a toda la humanidad: “los que viven saben que han de morir” (Ecl. 9:5; ver Rom. 5:12).


✍🏻 E. La promesa.

❖ La palabra “enemistad” (hebreo ’evá) implica no solo un conflicto cósmico de larga duración entre el bien y el mal, sino también una repulsión personal al pecado, que ha sido implantada por la gracia de Dios en la mente humana.


❖ Esta repulsión nos lleva a desear librarnos del yugo de Satanás, pero somos incapaces de lograrlo.

Entonces, Dios viene en nuestro auxilio: el Mesías, la simiente de la mujer, venció por nosotros, librándonos de la muerte eterna.


❖ Con un sacrificio animal, Dios simbolizó la muerte redentora de Jesús. Al vestir a Adán y a Eva con las pieles del animal, Dios los cubrió con su justicia protectora. No nos abandonó a nuestra suerte, sino que nos dio la esperanza de regresar a sus amorosos brazos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

IV Domingo de Pascua

 “ El que entra por la puerta es pastor de las ovejas ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas ...

Visión de la Iglesia católica sobre igualdad de género

La Iglesia católica fundamenta su visión sobre la igualdad de género en su enseñanza sobre la dignidad inherente de toda persona humana. En su enseñanza, la Iglesia sostiene que hombres y mujeres son idénticos en dignidad y en valor ante Dios. Esto se basa en la creencia de que todos los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27), lo que implica que cada individuo, independientemente de su género, posee un valor intrínseco e inalienable. En este sentido, la Iglesia católica rechaza cualquier forma de discriminación o desigualdad basada en el género y aboga por el respeto y la promoción de los derechos humanos de todas las personas, independientemente de su sexo. Sin embargo, la Iglesia también reconoce la existencia de diferencias naturales entre hombres y mujeres. Estas diferencias no son motivo de desigualdad, sino que deben ser respetadas y valoradas. En el documento "Varón y mujer los creó", el Vaticano expresa preocupación por lo que llama ...

III Domingo de Pascua

 “ ¡Es verdad, el Señor ha resucitado! ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró: «Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. A Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros mismos sabéis, a este, entregado conforme al plan que Dios tenía establecido y previsto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a él: “Veía siempre al Señor delante de mí, pues está a mi derecha para que no vacile. Por eso se me alegró el corazón, exultó mi lengua, y hasta mi carne descansará esperanzada. Porque no me abandonarás en el lugar de...