Ir al contenido principal

Mostrar atención en lo cotidiano

Los momentos de quietud bien utilizados son un recurso de Dios para mostrarnos aquellas cosas que necesitan atención en nuestra vida. Sin embargo, usamos muchos mecanismos de manera consciente o inconsciente para negar o impedir que nos encontremos con lo que intenta salir a la superficie desde nuestro interior.

¿Con qué persona se está encontrando cada mañana al mirarse en el espejo?

En Lucas 5:16 leemos que el Señor se retiraba con frecuencia a lugares solitarios para orar. Esos tiempos de quietud eran los que le renovaban, le fortalecían y le ayudaban a seguir adelante con lo que el Padre le había encomendado.

Toda situación en nuestra vida que no hemos resuelto o gestionado correctamente con la ayuda del Señor tiene el potencial de estrechar nuestra mente, retrasarnos, paralizarnos, enfermarnos, endurecer nuestra relación con las personas que nos rodean y debilitar nuestra fe.

Se necesita una buena cantidad de quietud y momentos cerca del Señor para hacer una evaluación lo más correcta posible de cómo nos encontramos antes de seguir adelante, de lo contrario, corremos el riesgo de caminar en círculos.

Si pudiera silenciar todas las voces, menos la de Dios, ¿qué piensa que le estaría diciendo? ¿Sobre qué áreas de su vida quisiera que pusiera especial atención?


Alguien dijo que “la soledad es la separación elegida para perfeccionar nuestra alma y el aislamiento lo que deseas cuando descuidas lo primero”.


Tome la decisión de planear tiempos de soledad y quietud aunque no sea fácil, de esa manera estará seguro de ir en la dirección correcta con un alma renovada y un corazón sano.

Comentarios

Entradas populares de este blog

IV Domingo de Pascua

 “ El que entra por la puerta es pastor de las ovejas ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas ...

Domingo de Resurrección

 “ Entró, vio y creyó ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43 En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: «Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reci...

II Domingo de Cuaresma

Primera Lectura Lectura del libro del Génesis (12,1-4a): En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: «Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.» Abrán marchó, como le había dicho el Señor. Palabra de Dios Te alabamos Señor  Salmo Sal 32,4-5.18-19.20.22 R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. R/. Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R/. Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esper...