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El Yo

 EL YO

¡Que horrible es el YO! Es lo contrario de Cristo, sin embargo el YO se pasea por las iglesias, predica, enseña,   se disfraza con religiosidad, usa palabras evangélicas, habla en lenguas, canta himnos, se viste de falsa humildad, pero pone zancadillas al hermano, pelea con astucia para ocupar los primeros puestos. El YO es fariseo, hipócrita, falso, hace largas oraciones, aparenta piedad, pero solo busca lo suyo. Crea miles de problemas en la iglesia y en la sociedad, sus armas son crear enemistades y el malmeter a unos contra otros para conseguir sus fines  ¿Te parece que exagero? ¿Puede haber algo tan horrible?. ¿Le conoces? ¿Conoces al YO? Tristemente todos lo llevamos encima y dentro de nosotros, hemos nacido con él, nos acompaña a todas partes de noche y de día, es muy duro, no se puede domar ni mejorar ¿Qué solución hay entonces? Solo hay una, la que Dios hizo: Morir: “Con Cristo fue juntamente crucificado”- Solo la muerte puede acabar con él. Por eso Pablo dice también : “y ya no vivo YO, mas vive Cristo en mí”  ¿Te das cuenta? No es ninguna broma, el enemigo más grande contra el que tenemos que luchar es contra nosotros mismos. ¿Es posible? Fíjate lo que decía el querido apóstol Pablo: “Porque sabemos que la ley es espiritual; mas YO soy carnal, vendido al pecado.  Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.”  Romanos 7:14-15. Pero “Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” 1ª Corintios 15:57.

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