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🌱“La Buena Semilla”🌱

Todo tiene su tiempo… tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado… tiempo de llorar, y tiempo de reír. (Eclesiastés 3:1, 2, 4)


Cantaré al Señor, porque me ha hecho bien. (Salmo 13:6)


Trasplantados

Llegó el día de hacer trasplantes en el jardín. 

Los retoños crecieron y hay que sacarlos de su maceta, que ya es demasiado pequeña, para colocarlos en una más grande.

 Así las raíces tendrán más espacio y la planta podrá desarrollarse mejor.

 Esta operación probablemente es un poco “traumatizante” para la planta: algunas raíces y hojas se estropean, hay que estirar, empujar… Primero debemos dejar que la tierra se seque un poco para que se desprenda más fácil del recipiente.

 A veces Dios emplea circunstancias de la vida de sus hijos para efectuar un trabajo análogo: nos “trasplanta” regularmente cuando nuestra fe “carece de espacio”, para que así podamos crecer y desarrollarnos nuevamente. 

Es cierto que podemos pasar por momentos de sequía que nos despegan, en cierto modo, de situaciones que debemos dejar. 

También debemos salir de nuestra zona de confort, de nuestra rutina, lo cual a menudo es doloroso. 

Pero Dios nos cuida y quiere que nos desarrollemos plenamente, hasta el día en que seamos llevados al cielo, para gozar siempre de la vida eterna que nos dio en su Hijo (1 Juan 5:11).

 No nos desanimemos, pues, debido a los sufrimientos y situaciones difíciles que debemos atravesar ahora; confiemos en Dios, quien nos ama y sabe lo que hace en nuestras vidas.

 “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmo 23:4).


Lectura: 📖✍

Ezequiel 8 – Hechos 18 – Salmo 32:8-11 – Proverbios 11:15-16

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