Ir al contenido principal

La Divinidad de Jesús

 cuanto a su divinidad JESÚS es el buen pastor

Juan 10:11 Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.

PERO por causa de su obra salvadora, Él es la puerta de las ovejas

Juan 10:7 Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 


PASTOR Y OVEJA A LA VEZ. 

En cuanto a su divinidad JESÚS es la raíz de David 

Apocalipsis 5:5 Y uno de los ancianos me dice: No llores: he aquí el león de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos.

PERO al mismo tiempo, en cuanto a su humanidad es el linaje de David Apocalipsis 22:16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana.

RAÍZ Y LINAJE SIMULTÁNEAMENTE. 


Además de las funciones bíblicas de Padre y de Hijo, Jesús asumió también varios oficios opuestos y complementarios simultáneamente:

Él es el cordero sin mancha ofrecido como sacrificio por nuestros pecados 

1 Pedro 1:19 Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación:

PERO a la vez es el Sacerdote que ofrece el sacrificio 

Hebreos 4:14 Por tanto, teniendo un gran Pontífice, que penetró los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 


CORDERO Y SACERDOTE A LA MISMA VEZ. 

Jesús es descrito como el Primero y el Último 

Apocalipsis 1:17 Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; PRINCIPIO Y FIN A LA MISMA VEZ. 


Y también es descrito como el Cordero 

Juan 1:29 El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Y el León de la tribu de Judá que reinará con poder 

Apocalipsis 5:5 Y uno de los ancianos me dice: No llores: he aquí el león de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos.

CORDERO Y LEÓN AL MISMO TIEMPO. 


Ninguno de estos ejemplos es contradictorio, sino que demuestran que Jesús, el Dios único hizo todo sólo, para proveer salvación al hombre, en Isaias nos dice:

Isaías 9:6 dice que Jesús es un niño que es nacido, pero que también es el Dios Fuerte.

Ese solo texto del profeta Isaías llama a Jesús, Hijo; pero también Padre Eterno. 

No son términos contradictorios sino complementarios, revelando el propósito de Dios de manifestarse en carne. 


Reconocer que Jesús es a la vez el Padre y el Hijo, Dios y hombre, Espíritu Santo y carne, no es ninguna contradicción sino el entendimiento fiel del MISTERIO DE LA PIEDAD:

1 Timoteo 3:16 Y sin cotradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado á los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria. 


O DE LA VOLUNTAD DE DIOS

Efesios 1:9 Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo,

Efesios 1:10 De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra:

Efesios 1:11 En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad. 


Reconociendo que el sólo y único Dios fue manifestado en carne. Lo que llega a parecer extraño o imposible si se aplica a un hombre común y corriente, llega a ser comprensible cuando se aplica a Jesús, quien, al ser Dios manifestado en carne, es totalmente Dios y totalmente hombre. 


Cuando comprendemos que Jesús es simultáneamente el Padre y el Hijo; Dios y hombre; Espíritu y carne, alejamos cualquier turbación en el monoteísmo bíblico. 

Cuando leemos alguna declaración acerca de Jesús, debemos determinar si lo describe como Dios o como Hombre, o, en otras palabras, como Padre o como Hijo. 


Las descripciones de Jesús como Padre o como Hijo, no deben llevarnos a pensar en dos dioses o en dos personas divinas, sino en el misterio de la piedad

1 Timoteo 3:16 Y sin cotradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado á los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria.

...o de la voluntad de Dios

Efesios 1:9 Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo, 


Y es que Dios ha sido manifestado en carne.

Por consiguiente, los creyentes en la Unicidad de Dios nunca enseñan que Jesús como Hijo se haya engendrado a sí mismo, se haya enviado a sí mismo, se haya orado así mismo, se haya amado a sí mismo o se haya exaltado a sí mismo, pues entienden muy bien la diferencia entre el rol de Padre, y el rol de Hijo. 


Tampoco creen que Jesús como Padre (como Dios) haya muerto, pues confiesan que Dios es eterno. Lo que sí creen, es que Jesús murió en su condición de Hijo (como hombre). El título Espíritu Santo, se refiere a Dios como un ser espiritual y en actividad. 


El Señor JESÚS bendiga a usted

Comentarios

Entradas populares de este blog

IV Domingo de Pascua

 “ El que entra por la puerta es pastor de las ovejas ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas ...

Visión de la Iglesia católica sobre igualdad de género

La Iglesia católica fundamenta su visión sobre la igualdad de género en su enseñanza sobre la dignidad inherente de toda persona humana. En su enseñanza, la Iglesia sostiene que hombres y mujeres son idénticos en dignidad y en valor ante Dios. Esto se basa en la creencia de que todos los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27), lo que implica que cada individuo, independientemente de su género, posee un valor intrínseco e inalienable. En este sentido, la Iglesia católica rechaza cualquier forma de discriminación o desigualdad basada en el género y aboga por el respeto y la promoción de los derechos humanos de todas las personas, independientemente de su sexo. Sin embargo, la Iglesia también reconoce la existencia de diferencias naturales entre hombres y mujeres. Estas diferencias no son motivo de desigualdad, sino que deben ser respetadas y valoradas. En el documento "Varón y mujer los creó", el Vaticano expresa preocupación por lo que llama ...

III Domingo de Pascua

 “ ¡Es verdad, el Señor ha resucitado! ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró: «Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. A Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros mismos sabéis, a este, entregado conforme al plan que Dios tenía establecido y previsto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a él: “Veía siempre al Señor delante de mí, pues está a mi derecha para que no vacile. Por eso se me alegró el corazón, exultó mi lengua, y hasta mi carne descansará esperanzada. Porque no me abandonarás en el lugar de...