Ir al contenido principal

II Novena de mayo a María Santísima de los Remedios

NOVENA DEDICADA A MARIA SANTISIMA DE LOS REMEDIOS. 

PATRONA DE LA VILLA DE CARTAMA


Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

Acto de Contricción.


¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor de toda la humanidad; por ser todo amor, bondad infinita,
y porque os amo sobre todo lo visible e invisible,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Suplica la ayuda de vuestra divina gracia
propongo firmemente no pecar más,
ponerme en disposición del Sacramento de la Reconciliación
y obligarme al cumplimiento de la penitencia que se me imponga.

Amén.

Adaptado de EWTN

Primera oración (para todos los días)

Eterno Dios Todopoderoso, Señor del Cielo y de la Tierra, Suma Bondad, Uno en esencia y Trino.
En persona que con la gracia y operación de tu Espiritu Divino, preparaste el Cuerpo Hermoso
y el Alma Preciosisima de la Gloria Virgen y  Maria Santisima Señora Nuestra.
Para que mereciera hacerse digna habitación y de celestial palacio de tu Hijo Unigénito
en el mundo llenándola, colmándola y enriqueciéndola en todos los instantes de su vida
de indecibles gracias, dones y méritos para que fuera trasladada en cuerpo y alma a los cielos
y exaltada sobre los Nueve Coros de la Jerarquia Angelical,
y colocada en la primera silla a la mano derecha del Rey de los Reyes y Señor de los que dominan,
y desde esa altura viese remediarse nuestras necesidades.

Por aquella Gloria que tuvise en este día y experimentaron
los Principes y ciudadanos de tu Corte,
te suplicamos, señor, rogamos y pedimos,
que por la intercesión piadosa de tan Divina Patrona y Abogada,
seamos libres de todos los males espirituales y corporales que nos rodea,
y de la eterna muerte que nos amenaza por nuestra culpa.
Dándonos un eficaz, estable y aborrecimiento de ellas
y un verdadero y puro amor de tu hermosura,
para poder celebrar y bendecir dignamente la gloria de tu Santisima Madre
del Supremo Rey de la Gloria y Altisimo Señor de las Virtudes que contigo vive y reina
verdadero Dios.  En unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Amén.

Día primero (segunda oración)

En la ley de la culpa no comprendida,
pura, limpia y hermosa sois concebida
Haced, Virgen intacta, que nuestras almas,
del horror del pecado se miren salvas
Salve María, de este pueblo
Patrona Esclarecida.

La Concepción de María Santisima Exaltada del coro de los Ángeles

Remedio contra los malos pensamientos


Piadosisima Señora y Madre Nuestra,
Reina de los Ángeles, exaltada sobre el coro primero de aquella pureza más que angélica,
que llenó de gracia el primer instante de tu ser,
te supplicamos efectuosamente nos alcance de tu Santisimo Hijo,
el remedio de nuestras almas, el amor verdadero de la pureza en pensamientos, palabras, obras
para que merezamos alabaros y bendeciros en compañia de estos Principes Custodios Nuestros
por todos los siglos de los siglos.

Amén.

Tercera oración (para todos los días)

Soberana Emperatriz de los Cielos,
alegría y recreo de sus cortesanos,
Señora de la Jerarquía Angélica.
Cielo del Cielo, animado Trono, Templo y Sagrario Vivo de la Santísima Trinidad,
Altar excelso del refugio humano, Tesorera del Poder Divino,
mar de todas las gracias, ríos de las piedras y misericordia.
Posos de agua viva.
Fuente señalada y sellada de todos los remedios.
Iris de las iras de Dios.
Cándida paloma que trajiste el arca de tu Iglesia,
la mejor oliva de la Paz,
nave del Mercader Divino,
que desde las alturas del cielo
conduciste al mundo el pan de los ángeles para que lo comieran los hombres.

Alivio de los necesitados, consuelo de los afligidos,salud de los enfermos,
estrella fija de los que navegan,
guía segura de los que caminan,
y en una palabra,
Madre de Dios y Madre de tu Pueblo.
Fiel Remedio medicinal de todos los males,
por la gracia con que tuviste en nueve meses
al Verbo Divino encerrado en tu virginal vientre
y por aquella gloria con que fuieste recibida en el cielo
de tu Hijo Santisimo.
Festejeada, celebrada, y aplaudida de los nueve coros de los Santos Principes,
tus nobles vasallos y exaltada sobre todos ellos el Reino Celestial.
A Ti, Señora Madre Misericordiosa,
a Tí, clamamos tu humilde Hijo,
principalmente, por la exaltación y extensión del nombre de Jesús
de su Iglesia, por la salud, acierto y felicidad de la cabeza visible,
de ella, al Sumo Pontifice de nuestro Prelado Ilustrisimo
de nuestro Católico Monarca y Real Familia.
A Tí, suspiramos tristes y afligidos,
consoladora y remediadora del mundo,
por el remedio consuelo y alivio de todas nuestras tribulaciones
y necesidades, especialmente aquellas que nos obligan más
para los ruegos, clamores y súplicas de esta Novena si ha de ser para honra y Gloria de Dios
y bien de nuestras almas.

Amén.

Conclusión (para todos los días)

Oremos (...)

Como Reina de Cielo y de la Tierra, a ángeles y hombres de gozos llenos
y con tu poder libras a los mortales de la peste, del hambre y de otros males.
Salve María de este Pueblo, Patrona esclarecida,

Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo; 
bendita tú eres  entre todas las mujeres, 
y bendito es el fruto  de tu vientre,
Jesús.  Santa María, Madre de Dios, 
ruega por nosotros, pecadores, 
ahora y en la ahora de nuestra muerte.

Amén

Ese monte elegiste para tu asiento,
y a Cártama, dispensa vienes sin cuento,
por eso te proclama Madre Amorosa
y a todos sus males Remediadora.
Salve María de este Pueblo, Patrona esclarecida.

Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo; 
bendita tú eres  entre todas las mujeres, 
y bendito es el fruto  de tu vientre,
Jesús.  Santa María, Madre de Dios, 
ruega por nosotros, pecadores, 
ahora y en la ahora de nuestra muerte.

Amén

Humildemente te pedimos, estos, tus hijos
nos cubras con tu manto en los peligros y después,
Dulce Madre de los Remedios, haced que nuestras almas vayan a los cielos.
Salve María a este Pueblo, Patrona esclarecida.

Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo; 
bendita tú eres  entre todas las mujeres,   
y bendito es el fruto  de tu vientre,
Jesús.  Santa María, Madre de Dios, 
ruega por nosotros, pecadores, 
ahora y en la ahora de nuestra muerte.

Amén

Gloria al Padre, al Hijo y al Espiritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amén

Son tus ojos misericordiosos
y después de este destierro muestranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente, oh piadosa y dulce siempre Virgen María,
ruega por nosotros,
Santa María Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Credo al Corazón de Jesús

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen;
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielosy está sentado a la derecha de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgara los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo,la santa Iglesia católica, la comunión de los santos,
el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

Padre Nuestro a San José Bendito

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Amén.


Oh Virgen Santísima de los Remedios, ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y hacer lo que Jesús nos dirá, Él que tomó nuestro sufrimiento sobre sí mismo se cargó de nuestros dolores para guiarnos a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Amén.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.

¡Viva la Virgen de los Remedios!
¡Viva la Patrona de Cártama!

🕀 Grupo Santuario Virgen de los Remedios

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestra Señora de los Remedios Coronada

 “ Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 26-40 En aquellos días, un ángel del Señor habló a Felipe y le dijo: «Levántate y marcha hacia el sur, por el camino de Jerusalén a Gaza, que está desierto». Se levantó, se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido a Jerusalén para adorar. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y pégate a la carroza». Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó: «¿Entiendes lo que estás leyendo?». Contestó: «Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?». E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era este: «Como cordero fue llevado al matadero, como oveja muda ante el esquilador, así no abre su boca. En su humillación no se le hizo justicia. ¿Quién...

II Domingo de Cuaresma

Primera Lectura Lectura del libro del Génesis (12,1-4a): En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: «Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.» Abrán marchó, como le había dicho el Señor. Palabra de Dios Te alabamos Señor  Salmo Sal 32,4-5.18-19.20.22 R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. R/. Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R/. Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esper...

IV Domingo de Pascua

 “ El que entra por la puerta es pastor de las ovejas ” Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas ...